sábado, 13 de agosto de 2011

Lugo te veo

Ahora ya nos ha atrapado la noche entre sus faldas que todo lo oscurecen. Sin embargo, hoy hay una luna llena espectacular que ilumina los campos segados de cereales de Albacete. No parece noche cerrada gracias a ella. Eso si, no puedo hacerle una foto en condiciones. ¡Siempre deslumbra!

Y claro, para cenar, en otra área de servicio. Esta vez en Las Rodas. Cómo se nota que estamos acercándonos a Alicante. Empieza a hacer más calor, es decir, más calor que el que haría en cualquier parte más hacia el interior de la meseta; la humedad se nota, poco pero se nota al respirar, el ambiente no está tan seco; la gente comienza a parecerse más a nosotros en las formas, en los andares, en el "savoir faire". Y es que se nota que somos más parecidos a los albaceteños que a la gente del centro y del Norte, por mucho que a algunos les moleste.

Foto: Las Rodas de noche.

Lugo te veo

Ahora, en un área de servicio en la AP-36, haciéndonos una coca cola, unas olivas y un helado. La primera de las gasolineras en muchos kilómetros.

El calor es bastante fuerte y el aire muy seco. al menos no se suda demasiado sentado en el asiento del coche.

Justo al llegar al área de servicio vemos un cohe de la guardia civil que tiene una radio que no parade sonar. Parece ser que en la autopista R-4, en el mismo sentido que viajábamos nosotros pero algo antes de que nosotros pasáramos por el lugar, un señor entrado em canas conducía por la misma en sentido contrario. Una madre de familia estaba super asustada al hablar con los agentes mientras ellos la tranquilizaban diciendo que todo se había solucionado. Lo habían detenido en una de las salidas de la autopista, justo antes de ques nos cruzara en sentido contrario.

¡Uf! ¡Lo que son las cosas!

Lugo te veo, pero ahora Madrid

Unas cuantas horas en la capital bastan para saber que no van a ser suficienfes para empezar a disfrutar de la ciudad. Al menos algunas coaas importantes hemos visitado, como el mercado de San Miguel, el parque del Retiro (sólo un pequeño trozo), la Cibeles y la Gran Vía.

Tapas a 1€, botellas de agua que cuestan 3€ y billetes de parking que te clavan 12'50€. La cara y la cruz de una ciudad en la que mucha, mucha gente va con sus platos de pequeñas raciones de paella, de carne con tomate, o de macedonia caminando por la calle. Yo pensaba que esto era más típico d ciudades de Asia o de grandes metrópolis cosmopolitas europeas... quizá pensaba que Madrid era mucho más pequeña.

Lugo te veo, pero ahora Madrid

Menudo viaje que estamos haciendo, sobretodo por la cantidad de ciudades que estamos viendo, aunque sólo sea de paso. En realidad, no me apetece mucho entrar en la capital de España 23 años despues de haber nacido porque me gustaría verla a fondo y sin prisas. Pero voy a quejarme porque vengo, como quien dice, de gorra.

Algo que siempre he temido de la capital es esa nube de contaminación que sobrevuela la ciudad. Que mis pulmones respiren ese aire me da un poco de asco...

Si no fuera por la cabezonería de cierta mujer habría elegido otro destino... Pero bueno, que se le va a hacer.

Ya se ven torres altas desde la carretera pero no  consigo ver la nube marrón sobre ella. O no la hay porque este fin de semana está la ciudad super limpia o es que soy daltónico y no la puedo distinguir. Creo que opto por la segunda opción.

Lugo te veo, pero ahora Ávila

Ahora sí, tres patrimonios de la humanidad nuevos en mi lista de destinos a visitar antes de que me muera: acueducto y casco antíguo de Segovia, la Torre de Hércules y el casco antiguo e iglesias extramuros de Ávila, sin contar la murala romana de Lugo, que repite por segundo año consecutivo.

La ciudad encantadora pero hay cosas que me han llamado la atención. Hemos coincidido con la visita del Papa a Madrid este fin de semana y la gente, peregrinos y algún que otro loco han decidido ir a ver las ciudades de alrededor... ¡Pero a quién se le ocurre? He probado las yemasbde Ávila, un postre del demonio que consiste ej saturar una yema de huevo en azucar, de tal manera que esta no se deshace... Creo que nunca he probado nada que tal y como pasaba por la lengua picara tanto en la garganta d lo dulce que estaba.

Además, algo muy típico de por aquí parece que son las patatas revolconas, una cazuelita de barro en la que se sirve un puré de patatas mezclado con aceite de chorizo y unos torreznos por encima. Definitivamente, un plato que se ve de lejos muy rico en calorias, demasiadas incluso. Pero donde fueres, haz lo que vieres.

Al final se nos ha hecho muy tarde y vovemos ya hacia el hotel en El Espinar, en la provincia de Segovia. Una fina lluvia choca contra los cristales del coche mientras que débiles destellos de lo qje parecen relámpagos pueden verse en el horizonte oscuro de la meseta.

viernes, 12 de agosto de 2011

Lugo te veo, pero ahora Ávila

Después de un duro viaje en coche, después de buscar unas y otras áreas de servicio para repostar y comer algo, después de oler durante decenas de kilómetros a estiercol de Dios sabe que criatura, después de una granizada increíble a nuestro paso por la provincia de Zamora y después de llegar al hotel donde hicimos noche el primer día de viaje, por fin hemos llegado a Ávila.

Ya veo alguna iglesia extramuros... ¿Eso cuenta como patrimonio visto ya?

Lugo te veo

Vuelven de nuevo los colores de la meseta: el marrón y el ocre de las gramíneas y la tierra fértil. Un alto en el camino para comprar algo de beber, que empieza a hacer calor.

En realidad, no vamos por la nacional VI, pero había que salir de la autovía. Estoy deseando llegar al hotel para asegurar la visita a un tercer patrimonio de la humanidad de los que no tenía en mi lista.